Se vende mejor sin un kilo de plomo a cuestas

¿Por qué se vende mejor sin un kilo de plomo a cuestas? Uno de los cuatro pecados capitales que debes evitar en tu conversación de ventas es no prestar atención a tus barreras interiores para vender. Tal vez de pequeño/a escuchabas en casa o en el colegio frases como:

“Cuidado con ese, que algo te quiere vender” ó

“Ese es rico, algo malo habrá hecho” ó

“La pobreza es una virtud”, “cuanto más dinero tienes tú, menos tienen otros”.

vende mejor sin ataduras

Estas frases constituyen una parte muy importante de nuestra programación hacia la venta y hacia la prosperidad o escasez económica, y debemos tener cuidado, porque en forma de creencias limitantes pueden ser como un kilo de plomo a cuestas (al creerlas, efectivamente nos limitan, no estamos del todo a gusto o convencidos/as de lo que hacemos). Por ejemplo:

- Si yo creo que vender es engañar, será muy difícil que disfrute vendiendo. En cambio, si me doy cuenta de que vender es servir y ayudar, y de que hago el mejor bien del que soy capaz a quien sirvo, entonces será más fácil vende mejor y con entusiasmo.

- Si creo que la riqueza implica maldad, será muy difícil que intente hacerme rico/a o prosperar. Sin embargo, no parece existir maldad alguna cuando Warren Buffet en EE. UU., o Liliane Bettencourt y otros empresarios en Francia, ante la situación de crisis pidieron a sus gobiernos que les aumentasen a ellos mismos los impuestos. O cuando Bill y Melinda Gates desde su fundación facilitan tantos medios para luchar contra la Malaria, el SIDA, para disponer de vacunas, medios para el desarrollo de la agricultura, la educación… Son un ejemplo claro de que “con dinero soy parte de la solución, y no del problema”. Grábale esto a fuego a tu subconsciente, ya que la bondad o maldad de un ser humano es independiente de su patrimonio.

No dejes que las anteriores creencias se conviertan en ese kilo de plomo que llevas a cuestas, sabiéndolo o no, desde hace toda una vida. ¡Sobrecargado con un kilo de plomo no te brillarán los ojos al vender! Así que, manos a la obra,

Y, ¿cómo se vende mejor?

Sigue estos pasos:

1. Identifica tus creencias limitantes (cuando critiques a alguien por tener éxito, cuando veas que hablar de dinero te causa tapujos, cuando caigas en el “yo me merezco poco”… ¡Así no vas a atraer riqueza a tu empresa!). Este es el primer paso: ¡date cuenta!

2. Escríbete frases de empoderamiento para combatir las anteriores. Ejemplo:

Vender es servir

Cuando vendo, ayudo y aporto algo muy bueno a los demás

Con dinero soy parte de la solución, y no del problema

Estusiasmo al ofrecerlo, y sonrisa al cobrarlo

Pienso en grande, y actúo en pequeño, ¡me merezco lo mejor!

3. Tenlas a mano (p. ej. en tu mesa o mejor, en tu carpeta amarilla de Autocoaching*) y dilas en voz alta al menos una vez al día (p. ej. por la mañana). Si puedes estar de pie, y gesticular con energía (p. ej. puños en alto, sintiéndote “victorioso/a”!!), mejor que mejor. Así tu subconsciente lo escucha e irás disolviendo ese kilo de plomo que llevas, tal vez sin saberlo, en el estómago.

¿Qué si funciona? En 10h con esta y otras técnicas tu capacidad para transmitir entusiasmo al vender puede pasar de 4.0 a 8.5 sobre 10 (**). Lo que te puedo decir en mi caso, que soy Físico Teórico, Doctor en Ingeniería Matemática, Guitarrista titulado (poco sospechoso de ser “Comercial de nacimiento”), es que aplicar estos principios me ha llevado a ser energetizador de Equipos Comerciales y formador de Jefes de Venta y Posventa en BMW, Opticalia y Markem Imaje, entre otras firmas.

Ahora te toca a ti, ¡empodérate y a disfrutar de la venta! Y, si no vendes, ¡a generar entusiasmo a tu alrededor, y a atraer prosperidad para ti y para tu empresa!

* La carpeta amarilla de Autocoaching es una de las herramientas que vemos en nuestro curso de Productividad y Organización Personal.

** Datos de la 1ª Edición de Comerciales Alfa ofrecido en abierto para varias empresas.